Bienvenidos

        Bienvenidos a la página de genealogía de los Gil de Montes, en la que nos adentraremos en el árbol genealógico, en el origen del apellido y en los hechos históricos relacionados.
        Conocer la Genealogía y los vínculos de las familias no es sólo conocer quienes fueron nuestros antepasados, es además conocer parte de la Historia. Es una de las herramientas culturales y científicas más útiles para comprender hechos culturales e históricos así como su devenir, la evolución de las sociedades y de los individuos. Las relaciones entre la Historia y la Genealogía son tan intensas que, a veces, resultan casi indisolubles.
        En estos años de investigación he podido adentrarme y conocer detalles concretos enmarcados en hechos históricos como la Guerra de la Independencia, los territorios de la Corona española en América y Asia como parte integrante del Imperio español, la Guerra Civil española, etc.
        Está en nuestra naturaleza humana el preguntarnos sobre nuestros antepasados, quiénes fueron, dónde vivieron, cómo eran. Creamos nuestro árbol genealógico, conservamos algunas fotos, objetos antiguos heredados y visitamos lugares esperando capturar algo de aquellos que llegaron antes, para ubicarnos a nosotros mismos en el transcurso de la historia y posicionarnos en la red de la existencia humana.
        Resulta curioso saber que todos los hombres que vivimos en la actualidad somos parientes “cercanos". Bastaría con retroceder siete mil años hacia el pasado para encontrarnos con un hombre que fuese antecesor de todos los humanos vivos de hoy en día. Igualmente resulta sorprendente que si uno de esos antecesores no hubiera existido o no hubiese tenido descendencia con la persona que eligió, no hubiéramos existido ninguno de los que descendimos de él.
        Sirva esta página para no sólo conocer el pasado sino también para mirar al futuro, conocernos todos los que llevamos el apellido, así como sus cónyuges y los descendientes de los que lo llevaron, recordar a los que estuvieron, disfrutar con los que están y brindar por los que llegarán, dejar a un lado las diferencias y fomentar la armonía, unir los vínculos, crear lazos y fraternidad, siendo el nexo común nuestras raíces. La gente va y viene pero, el apellido perdura. Que dure muchos siglos.

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